Conoce las diferencias entre USB 1.0, 2.0 y 3.0

A continuación vamos a hablar de las diferencias entre USB 1.0, USB 2.0 y USB 3.0, y es que es muy probable que en más de una ocasión hayáis escuchado esta terminología pero realmente no tengáis muy claro lo que significa. Por supuesto también la debéis considerar muy especialmente cuando vayáis a adquirir un nuevo equipo informático, un disco duro, lápiz de memoria o cualquier tipo de dispositivo que funcione o cuente con conexiones USB.

Conoce las diferencias entre USB 1.0, 2.0 y 3.0

Qué es el USB 1.0

Conoce las diferencias entre USB 1.0, 2.0 y 3.0

Comenzamos por el USB 1.0 que fue el primer USB que salió a la luz en el año 1996 y tenía como objetivo conectar periféricos como el teclado, el ratón y otros dispositivos a nuestro PC.

Se trataba de una conexión sencilla que tan sólo servía para aquellos aparatos que requerían un ancho de banda mínimo, pudiendo trabajar a una velocidad de alrededor de 1,5 Mb/s.

Para que os hagáis una idea, con esta conexión necesitaríamos alrededor de 3 horas para poder copiar una película de 2 GB.

En el año 1998 apareció el USB 1.1 con ocho veces más velocidad, alcanzando los 12 Mb/s. Esto hacía que la película que antes suponía tres horas se pudiese copiar en poco más de 20 minutos.

Qué es el USB 2.0

SONY DSC

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Hubo que esperar hasta el año 2000, pero con la llegada del USB 2.0 las cosas cambiaron radicalmente ya que tenía la posibilidad de alcanzar velocidades de hasta 480 Mb/s.

Gracias a este sistema, dicha película de 2 GB podía llegar a copiarse en apenas unos minutos escasos.

Qué es el USB 3.0

Conoce las diferencias entre USB 1.0, 2.0 y 3.0 c

Y ya en 2008 aparecía el USB 3.0 que permite alcanzar velocidades de hasta 4,8 Gb/s multiplicando por 10 la velocidad del USB 2.0. En este caso la película apenas tardaría unos segundos en ser copiada por completo.

Cabe destacar que las velocidades mencionadas anteriormente se basan única y exclusivamente en las velocidades máximas, es decir, existen muchos factores que permiten o impiden alcanzar dicha velocidad, los cuales suelen ser externos al tipo de puerto por combinaciones incorrectas.

Por ejemplo, si queremos copiar contenido de un disco duro que acepta USB 2.0, aunque en la conexión la realicemos a un puerto USB 3.0 de nuestro PC la velocidad máxima será la del menor que en este caso sería USB 2.0.

Esto significa que muchas veces conectaréis dispositivos con un USB anterior y observaréis que la velocidad no alcanza tanto como lo haría en teoría, pero no penséis que vuestro puerto USB está estropeado, sino que lo único que ocurre es que es imposible pedir más velocidad a cualquiera de estos puertos, por lo que siempre tendremos la velocidad del menor de ellos.

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