El pantallazo azul y ocho balas acaban con la vida de un Dell

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En esta ocasión os vamos a contar una noticia que nos ha llamado la atención por ser bastante curiosa, y es que ha tenido lugar en Colorado Springs un caso cuanto menos llamativo. Los protagonistas son Lucas Hinch y un ordenador de sobremesa Dell que cayó rendido tras encajar ocho disparos por parte de su propietario.

El pantallazo azul y ocho balas acaban con la vida de un Dell

El ordenador Dell asesinado

No deja de ser curiosa esta noticia que nos llega de Estados Unidos en la que un propietario de un PC de Dell tuvo la llamativa idea de disparar ocho tiros a quemarropa a su ordenador, un equipo que al parecer estaba dando más problemas de lo que debería.

Todo ocurrió un día en el que Lucas Hinch se decidió a utilizar su equipo para realizar las tareas habituales. Sin embargo y pese a que ya estaba acostumbrado a que el mismo fallase más que una escopeta de feria (y nunca mejor traído), al presenciar un nuevo pantallazo azul decidió que había llegado la hora de hacer realidad su impulso de acabar por completo con la vida de su equipo.

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Por ello, con premeditación y alevosía, decidió trasladar su equipo hasta la parte trasera del patio, mientras que el pobre PC no tenía ni idea de la que se le venía encima.

Ni corto ni perezoso, Lucas Hinch sacó su arma, una pistola Hi Point de 9 mm y sin mediar palabra con el PC descerrajó ocho tiros a quemarropa a su ya moribundo compañero durante ya muchos años.

Tras cometer el crimen tecnológico decidió trasladar a su Dell XPS 410 al garaje quizás con la intención de ocultar el cadáver, pero ya era demasiado tarde, y la policía se había hecho eco del sonido de los disparos, por lo que poco tiempo después se encontraba merodeando su casa con el objetivo de aclarar la situación.

La entrada en acción de la policía

El problema es que al parecer Lucas Hinch no sabía que en Colorado está prohibido disparar el arma dentro de los límites de la ciudad, por lo que los agentes procedieron a confiscar la pistola y a denunciar a Lucas Hinch por los hechos.

Tras esta situación, el asesino declaró que la razón por la que lo había hecho era porque desconocía que no pudiese utilizar armas de fuego en su jardín, pero en vista de que todo estaba hecho, finalmente decidió declarar que no se arrepentía absolutamente de nada.

A su vez reconoció que fue un momento glorioso, y que volvería a hacerlo si tuviese de nuevo la oportunidad.

En cuanto a las declaraciones a la policía, Lucas Hinch justificó su actuación en base a que ya llevaba muchos meses teniendo problemas con su PC, bloqueándose a menudo y dándole demasiados dolores de cabeza.

Por esa razón tomó la decisión que además venía alimentada por la enajenación producida por un pantallazo azul, el cual decidió que sería el último que su Dell XPS 410 daría en su vida.

Según confirman fuentes policiales, el criminal no pisará la cárcel, pero sí tendrá que hacer frente a un juicio y por supuesto pagar una multa de una cantidad más que elevada ya que había disparado un arma sin que existiesen razones que amenazasen su seguridad.

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