Los ingresos del cine en franco descenso pese a la LPI

Publicidad

La entrada en vigor de la última LPI o Ley de Propiedad Intelectual tenía como una de sus principales prioridades recuperar la caída de beneficios por parte de cines entre otros, pero lo cierto es que en tan sólo unos meses no sólo no se ha conseguido el objetivo sino que incluso los ingresos siguen disminuyendo, lo cual deja claro que no era precisamente la piratería lo que afectaba a la venta de entradas al cine.

Los ingresos del cine en franco descenso pese a la LPI

La polémica del cine y la piratería

Como un taladro siempre nos han intentado hacer creer que la piratería afectaba en alguna medida al cine, y aunque hayan conseguido que en cierto modo la idea cale en la sociedad, a la hora de la verdad queda patente que quizás (y sólo quizás) el problema no estaba en la piratería, sino en el elevado precio de las entradas.

Pese a tener la posibilidad de descargar una determinada película, lo cierto es que aquellos a los que les gusta el cine no van a dejar de ir, pero lo que está claro es que con precios desorbitados como los que podemos encontrar a día de hoy son muchos los que se lo piensan dos veces.

Publicidad

En tal caso la piratería podría afectar a la venta de películas en formato físico o incluso a través de Internet, pero no al volumen de visitantes de un cine, puesto que estamos hablando de conceptos completamente distintos y a las pruebas nos remitimos, ya que cada vez son menos los que deciden ir al cine pese a no poder piratear las películas.

En busca de la mejor oferta

De hecho hay otra prueba que demuestra que la piratería no tiene nada que ver con la escasa afluencia de público en los cines, y es que algunos países han decidido realizar ofertas especiales eligiendo días con descuentos muy suculentos y con ello han reactivado el sector.

Los ingresos del cine en franco descenso pese a la LPI b

Sin embargo todavía parece que muchos responsables no se quieren hacer a la idea de que el cine es un concepto que se debe adaptar a los nuevos tiempos, por lo que o baja el precio de las entradas o acabará muriendo por completo debido a su difícil sostenibilidad.

Un cine de mala calidad

A su vez existe otro problema en este sentido, y es que cada vez las películas ofrecen una peor calidad, y muy especialmente cuando hablamos de cine español, el cual a la vez se sufraga mediante ayudas con lo que no sólo no resulta rentable para los productores y aquellos involucrados sino también para la propia ciudadanía, que ve que no sólo paga parte de la película, sino que a la vez también le cobran al menos 7 € por ir a verla.

Durante este primer semestre del año 2015, las pérdidas han aumentado un 3% frente al primer semestre del año 2014, lo cual debería suponer una alerta y realizar modificaciones pero, esta vez sí, que sean sensatas.

Publicidad

Artículos relacionados

Deja un comentario