Un ligero repaso por los cerebros bilingües

Si hay un elemento de sumo interés para la ciencia en nuestra anatomía es el cerebro. Desde tiempos muy remotos expertos de todas las partes del mundo se han centrado en el cerebro casi en ocasiones, como una obsesión propia de alguien que necesita descubrir más sobre nosotros mismos. La idea de saber más sobre él no es otra que el hecho de conocer cómo funciona y el por qué de ese dominio que tiene sobre nuestros actos. Sin embargo, muchos otros estudios se han centrado en adelantarse a las enfermedades que se pueden provocar aquí para que no ocurran o al menos, lo hagan de una manera mucho más pausada (el Alzheimer es un buen ejemplo).

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Dicho todo esto, lo interesante de este artículo es el reciente estudio que se ha hecho sobre los cerebros bilingües y de qué manera nos modifica la materia gris a aquellos que hablamos dos idiomas casi como si fuese el nuestro. La Universidad Pompeu Fabra de Barcelona ha sido la principal responsable en llevar a cabo esta iniciativa que hoy, está dando mucho que hablar. ¿Quieres saber más sobre los detalles?
El cerebro humano

¿Cómo aprendemos un lenguaje?

La manera en que nuestros cerebros se van adaptando a un lenguaje y lo hacen suyo, ha sido una de las principales ramas del estudio de lingüística y como bien hemos dicho antes, una de las grandes incógnitas sobre en los principales estudios que se han realizado sobre el cerebro. Sin embargo, hasta el día de hoy, no existe una teoría concreta que explique la manera en la que conseguimos aprender un lenguaje.

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Por un lado contamos con el innatismo del que habla Noam Chomsky que viene a decir que los niños ya vienen con aptitudes lingüísticas innatas y las van desarrollando en función del entorno en el que viven y también otras que todos conocemos desde las que se soporta que los niños aprenden a hablar gracias a la costumbre y al empeño que se pone en que se consiga.

En cualquier caso, todos los científicos conocidos hasta el momento coinciden en una cosa: la lengua materna se aprende en los cinco primeros años de vida y a partir de aquí, con el desarrollo del cerebro, podremos aprender el resto de las que queramos particularmente. Llegados a este punto, tenemos que manifestar el bilingüismo pues, una vez que se ha pasado la etapa del aprendizaje, si lo hacemos más tarde, nuestro cerebro tiende a modificarse de alguna manera.
Como anécdota podemos hablar de unos científicos que en los años 70 quisieron experimentar toda esta formación con una niña que hasta los 13 años permaneció encerrada en su casa sin contacto alguno con el exterior y lo único que sabía eran cinco palabras contadas. Cuando se quiso poner a trabajar en aprender a hablar, ya se había pasado la época en la que se supone que todo el mundo lo consigue. La historia de esta joven está reconocida en un documental llamado “La niña salvaje“.
El funcionamiento del cerebro bilingüe

El funcionamiento de un cerebro bilingüe

Ya que ha quedado claro por diferentes vías que hay una edad considerada para la toma del aprendizaje del idioma (al menos para que sea más sencillo) queremos adentrarnos un poco en lo que respecta al cambio que hay en nuestro cerebro cuando está en proceso de hacerse bilingüe ya que, como hemos dicho, nos encontramos en una edad en la que se supone que ha pasado la etapa lingüística más fuerte.

En un principio se llegó a pensar que cuando un bebé está aprendiendo dos idiomas a la vez (en calidad de lengua materna) su cerebro al crecer, funcionaría de una manera diferente pero en cambio, tras unos estudios realizados por expertos psicólogos, se supo que cuando nuestra materia gris cambia es en el momento en que ya hemos pasado la etapa de aprendizaje y queremos aprender un nuevo idioma.

En este caso, que suele ser el más común, influyen tres factores claramente diferenciados: la edad con la que se aprende el lenguaje, lo bien que hablamos ese lenguaje y el control cognitivo que tengamos sobre el mismo. Dicho esto, también es interesante anotar que una base muy importante está en cómo vamos aprendiendo las palabras y el uso que le damos en nuestro vocabulario.
El funcionamiento de un cerebro bilingüe no obstante, es mucho más rápido que el de alguien que es monolingüe además se ha comprobado por diversos estudios que las personas que hablan dos idiomas tienen una facilidad mucho mayor de concentración sin importar a menudo las interferencias que pueda haber en su alrededor.
Personas hablando

Diferencias entre un cerebro bilingüe y uno monolingüe

Después de haber hecho un pequeño repaso sobre lo que es el contenido del lenguaje y el aprendizaje del mismo, queremos explicar exactamente qué diferencias hay entre un cerebro que es bilingüe y uno que es monolingüe. Sin entrar en muchos detalles debemos decir que después de muchos estudios realizados por los expertos, se ha confirmado que la principal diferencia entre un cerebro y otro es la capacidad de tomar decisiones de donde los que hablan dos idiomas estarían ejerciendo un control mayor sobre sus impulsos y prestarían más atención al raciocinio lo que no quiere decir que las personas que solo hablan un idioma no lo puedan tener.

En cualquier caso, es importante anotar que los expertos no encuentran la denominada “ventaja bilingüe” simplemente el cerebro forma parte de uno de los focos de estudios más vitales de todos los tiempos y se seguirá mirando con mucha precisión con la idea de que en algún momento se saquen más en claro todos esos grandes secretos que tiene el que hace que hace que, junto con el corazón, podamos llevar la vida que tal y como la conocemos en el presente.

El cerebro se contempla así como el gran enigma de todos los siglos que van pasando aunque relacionado con el lenguaje, el aprendizaje y lo bilingüe, es interesante que se vayan haciendo nuevos estudios por los sistemas y con los expertos para que así poco a poco, podamos saber mucho más y sobre todo, controlar algunas de las enfermedades que hoy existen.

Un ligero repaso por los cerebros bilingües
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